Cada septiembre, las relaciones y tensiones del campo político internacional se proyectan en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Este año no fue la excepción, sino todo lo contrario: las diferencias entre los distintos actores se acentuaron. El mundo atraviesa múltiples desafíos y, además, un cambio en el orden internacional. Entre los temas polémicos se señalaron desde conflictos regionales, como el de Medio Oriente, hasta la situación de América Latina. La política internacional se refleja, sobre todo, en la postura que cada gobierno adopta según su orientación política.
Los casos lamentables de la Guerra de Rusia-Ucrania y el conflicto Israel-Palestina (Gaza) se cuentan entre los temas trascendentes de esta Asamblea; sin embargo, para esta columna nos enfocaremos principalmente en América Latina, una región que llegó dividida a Nueva York y con una segunda vuelta electoral en Brasil por definirse.
Globalistas y soberanistas como conceptos en las relaciones internacionales contemporáneas
Las relaciones entre países no se definen únicamente por una postura en la Asamblea; sin embargo, sí se perfilan alianzas y oposiciones a partir de lo que cada gobierno dice y firma ahí. Bajo esa lógica, las diferencias políticas son notables en América Latina, donde ha aumentado la polarización en dos temas: 1) la gestión de las empresas estratégicas del Estado y 2) la seguridad y la lucha contra el crimen organizado.
El primer punto refleja el interés de las empresas transnacionales del Norte Global, proyectado a través de los gobiernos de sus Estados. El segundo refleja el aspecto narrativo-político que permite a países como Estados Unidos intervenir en otros países cuando sus intereses de seguridad nacional se ven reflejados. Es una lógica que viene desde la Doctrina Monroe, pero que ha causado mayor revuelo desde el retorno de Donald Trump a la Casa Blanca al declarar a los grupos del crimen organizado como agentes terroristas.
Un primer reflejo de este espejo en Latinoamérica es la polarización entre sus líderes políticos. Como señala el geopolitólogo Alfredo Jalife-Rahme (2019), la política internacional actual debe comprenderse entre gobiernos globalistas y soberanistas. Los primeros están a favor del sistema económico neoliberal y de una desregulación del mercado por parte del Estado que favorezca a la iniciativa privada transnacional. Los gobiernos soberanistas, en contraste, apuestan por un Estado nacionalista regulador en aspectos económicos trascendentales, como el sector energético, con fines de desarrollo nacionalista.
Conviene aclarar que usamos ambas categorías en sentido económico y no retórico. En esta Asamblea, el bloque de gobiernos alineados con Washington con los presidentes latinoamericanos -como Milei, Kast, Noboa, Fujimori, De la Espriella y Bukele- invocó la soberanía para hablar de seguridad, crimen organizado y dignidad nacional, pero guardó silencio ante los condicionamientos de Washington (Alberro, 2026). Dicho de otro modo: se dicen soberanistas, pero por su orientación económica y su alineamiento son globalistas en el sentido que aquí se define.
Trump y el hemisferio como asunto de seguridad nacional para los Estados Unidos
Trump habló el 22 de septiembre de 2026 y, de los 38 minutos de su discurso, dedicó unos cinco al hemisferio occidental (Carson, 2026). Reivindicó la captura de Nicolás Maduro como un “triunfo” de su gestión presidencial, ocurrida el 3 de enero de 2026, y advirtió que Estados Unidos no permitirá que las amenazas echen raíces en ninguna parte de la región, para lo cual recurrirá a su poderío militar (Carson, 2026).
El primer tema, el de las empresas estratégicas, apareció sin rodeos. Al referirse al enorme acuerdo petrolero con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, Trump lo presentó como el botín que corresponde al vencedor (Carson, 2026). Rodríguez, que gobierna desde la captura de Maduro, subió a la tribuna y agradeció a Trump su disposición a retomar las relaciones diplomáticas (Alberro, 2026); prometió elecciones, sin precisar cuándo (CNN en Español, 2026).
El segundo tema, el de la seguridad, fue el más duro. Trump llamó a los cárteles “el ISIS del hemisferio occidental” (Carson, 2026, traducción propia) y pidió al gobierno de México recuperar el control de su territorio frente a quienes llamó enemigos de la humanidad. Desde septiembre de 2025, el ejército estadounidense ha destruido 80 embarcaciones y matado al menos a 234 personas en ataques a lanchas presuntamente dedicadas al narcotráfico; Esa misma semana que Trump emitía su discurso , el relator especial de la ONU Ben Saul señaló que había motivos razonables para considerar esos ataques como crímenes de lesa humanidad. Trump afirmó que los ataques habían destruido el 97 % de la droga que entra por mar, una cifra que los verificadores califican de falsa. Sobre Cuba, dijo que es un Estado fallido que terminará cayendo, y su delegación abandonó la sala mientras hablaba (Carson, 2026).
Nada de esto nació en Nueva York. El Escudo de las Américas se presentó el 7 de marzo en el resort de Trump en Doral, Miami, ante doce mandatarios latinoamericanos de derecha; no fueron invitados los gobiernos progresistas de Brasil, México ni Colombia. Ahí Trump anunció una nueva “coalición militar” contra los cárteles y, entre risas, dijo: “No voy a aprender su maldito idioma”(I’m not learning your damn (EFE, 2026). Dicho como broma, el comentario retrata una relación: un esquema regional de seguridad que se anuncia en suelo estadounidense, con intérprete, y al que los gobiernos acuden a sumarse.
Seis meses después, el Escudo se reunió en sesión extraordinaria en paralelo a la Asamblea de la ONU(Forbes Argentina, 2026). Trump y Marco Rubio pidieron a los miembros congelar los activos de 24 grupos criminales y designarlos amenazas comunes a la estabilidad; catorce países se sumaron, entre ellos Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador y Perú. Brasil y México no lo hicieron. Al Jazeera advirtió que el compromiso es, por ahora, en gran medida simbólico (como se citó en Carson, 2026). Colombia, que en marzo no fue invitada, aparece ya en septiembre en el bloque alineado con Washington bajo la presidencia de Abelardo de la Espriella (Alberro, 2026).
Guardando las proporciones, es difícil no ver aquí una suerte de Operación Cóndor 2.0. La primera fue una forma de intervención indirecta: Estados Unidos no necesitó desplegar tropas, pues la CIA conocía desde su origen una red de coordinación represiva entre las dictaduras del Cono Sur (CIPER Chile, 2025). Hoy la coordinación es entre gobiernos afines bajo el liderazgo de Washington, y los intereses que la impulsan ya no son solo los de un Estado, sino los del sector empresarial transnacional y el neoconservadurismo estadounidense.
Los presidentes latinoamericanos: dos bloques marcados en seguridad
Próximo al 81.º aniversario de la ONU, hubo declaraciones polémicas sobre la propia existencia del organismo y su escaso peso político para resolver los problemas. Lula afirmó que la ONU fracasa en liberar a la humanidad de la guerra y reclamó una reforma del Consejo de Seguridad; Milei la llamó “organización inútil” (Alberro, 2026). Coincidieron en la ineficiencia de la ONU ante retos globales, mas no en el remedio: uno pide reformarla y el otro la descalifica por completo.
El presidente chileno, José Antonio Kast, en su debut en la Asamblea, aseguró que los países de la región se están coordinando “por primera vez en mucho tiempo” y anunció que Chile se une al Escudo de las Américas (CNN en Español, 2026).
Milei dedicó el 22 % de su discurso (655 palabras) a las Islas Malvinas; en 2024 habían sido apenas 30, y el cambio llegó semanas después de que Trump sugiriera que Washington podría revisar su posición sobre la disputa (Alberro, 2026). Un día antes, Milei había participado en la sesión del Escudo de las Américas (Forbes Argentina, 2026).
Otros gobiernos optaron por la cautela. Keiko Fujimori, con apenas dos meses en la presidencia peruana, llamó a integrarse en temas comunes a pesar de las diferencias y evitó pronunciarse sobre China, Venezuela, Cuba o Trump. Claudia Sheinbaum no viajó a Nueva York.
El resultado fue un mapa dividido. De un lado, Brasil, Uruguay y, con más cautela, México, que denuncian el unilateralismo estadounidense; del otro, el bloque alineado con Washington. Venezuela, entretanto, negocia su supervivencia entre ambos (Alberro, 2026). Dos temas, dos bloques y una frontera ideológica cada vez más nítida.
Brasil: la competencia que representará el rumbo de Latinoamérica
Brasil habla primero en la ONU desde 1955 (SBT News, 2026) y este año ese turno fue de Lula, doce días antes de la primera vuelta electoral. Su discurso giró en torno a la soberanía, la integridad del sistema electoral y la crítica a la injerencia externa, además de cuestionar los aranceles estadounidenses sobre productos brasileños. Su frase más citada: Brasil “no cabe en el traspatio de nadie” (Bacelar, 2026, traducción propia).
No era una advertencia abstracta. En julio, Milei viajó a São Paulo para respaldar la candidatura de Flávio Bolsonaro y descalificó a Lula con insultos, lo que llevó a Brasil a retirar a su embajador en Buenos Aires. Flávio Bolsonaro se había reunido con Trump en mayo y obtuvo el respaldo de Benjamin Netanyahu, mientras su padre, Jair Bolsonaro, cumple una condena de 27 años por conspirar para impedir la toma de posesión de Lula tras las elecciones de 2022 (Degl’Innocenti, 2026).
Aquí vuelve la distinción entre globalistas y soberanistas: Lula critica los aranceles estadounidenses, mientras la campaña de Flávio Bolsonaro buscó el respaldo de Trump.
El 4 de octubre, Flávio Bolsonaro ganó la primera vuelta con 47.15 % de los votos contra 45.02 % de Lula, con el 99.39 % escrutado, sin alcanzar el 50 % necesario; la segunda vuelta será el 25 de octubre (Telemundo, 2026). El resultado sorprendió, pues contrarió lo que anticipaban las encuestas (ADN40, 2026).
Lo que se juega en Brasil excede a Brasil mismo. Al ser la mayor economía de la región junto con México, quedando fuera del Escudo de las Américas (Carson, 2026) es un escenario que representa una amenaza para los intereses de Washington. Si el 25 de octubre gana Flávio Bolsonaro, el bloque alineado con Washington sumaría a su principal ausente; si gana Lula da Silva, la voz más fuerte del bloque soberanista prevalecería en pie. Habrá que ver si lo que se escuchó en Nueva York (soberanía, seguridad, empresas estratégicas) se traduce en las urnas. Esa será materia de una segunda columna, ya con los resultados de la segunda vuelta en la mano…
***David Prado Cervera es Maestro en Análisis Político. Interesado en geopolítica, el desarrollo humano y la supervivencia de la democracia. Su trabajo se basa en entender lo que ocurre en el mundo así como preguntarse qué papel tenemos en los asuntos públicos.
Referencias bibliográficas
ADN40. (2026, 4 de octubre). “Brasil quiere cambio”: Flávio Bolsonaro gana la primera vuelta en elecciones 2026 y celebra la caída de la izquierda. https://www.adn40.mx/internacional/2026-10-04/brasil-quiere-cambio-flavio-bolsonaro-gana-la-primera-vuelta-en-elecciones-2026-y-celebra-la-caida-de-la-izquierda/
Alberro, H. (2026, 29 de septiembre). La ONU y el problema de la soberanía en América Latina. Diario de Cuba. https://diariodecuba.com/internacional/1790710500_69174.html
Bacelar, I. (2026, 22 de septiembre). Lula defende soberania e democracia em discurso na ONU. Muita Informação. https://muitainformacao.com.br/politica/lula-defende-soberania-e-democracia-em-discurso-na-onu/
Carson, C. (2026, 24 de septiembre). UN General Assembly: Trump’s vision for the Americas. Latin America Reports. https://latinamericareports.com/un-general-assembly-trumps-vision-for-the-americas/15274/
CIPER Chile. (2025, 28 de noviembre). Operación Cóndor: la red de represión transnacional 50 años después. https://www.ciperchile.cl/2025/11/28/operacion-condor-la-red-de-represion-transnacional-50-anos-despues/
CNN en Español. (2026, 25 de septiembre). De la promesa de Delcy Rodríguez a las tensiones con Trump: los hitos para América Latina en la Asamblea General de la ONU. https://cnnespanol.cnn.com/2026/09/25/latinoamerica/asamblea-general-onu-resumen-resultados-america-latina-orix
Degl’Innocenti, C. (2026, 27 de julio). Brazil recalls ambassador to Argentina after Milei insults Lula at Bolsonaro rally. Argentina Reports. https://argentinareports.com/brazil-recalls-ambassador-to-argentina-after-milei-insults-lula-at-bolsonaro-rally/4273/
EFE. (2026, 7 de marzo). Trump dice a líderes latinoamericanos que no aprenderá “su maldito idioma”. La Opinión. https://laopinion.com/2026/03/07/trump-dice-a-lideres-latinoamericanos-que-no-aprendera-su-maldito-idioma/
Forbes Argentina. (2026, 22 de septiembre). Milei hablará ante la ONU este miércoles y luego se reunirá con empresarios y Netanyahu en Nueva York. https://www.forbesargentina.com/today/milei-hablara-onu-miercoles-luego-reunira-empresarios-netanyahu-nueva-york-n98515
Jalife-Rahme, A. (2019). Nacionalismo contra globalismo: Dicotomía del siglo XXI antes de la inteligencia artificial. Grupo Editor Orfila Valentini.
SBT News. (2026, 22 de septiembre). Acompanhe discurso de Lula na Assembleia Geral da ONU. https://sbtnews.sbt.com.br/noticia/politica/ao-vivo-assista-discurso-de-lula-na-assembleia-geral-da-onu
Telemundo. (2026, 4 de octubre). Lula y Flávio Bolsonaro pasan a la segunda vuelta de la elección presidencial en Brasil, que se realizará el próximo 25 de octubre. https://www.telemundo.com/noticias/noticias-telemundo/internacional/brasil-elecciones-lula-bolsonaro-presidencia-rcna601461







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